miércoles, 21 de abril de 2010

Empecé el día madrugando, para ir a clase. No paré en toda la jornada de hacer cosas, por lo que estaba muy cansado, pero como tantas veces, cuando cae el sol, levanta mi espíritu y mi cuerpo se reanima. Y me dediqué a entretenerme con lo que más me gusta: internet, el msn, los chats, la música. Hablé largo rato con un chico que llevaba unos días conociendo, sobre cualquier cosa.

Acabé la noche en su coche, comiéndome la polla. Fue divertido. En cierto momento me propuso quedar para dar una vuelta, y acepté. Es la primera vez que lo hago, a veces me gusta hacer locuras, o al menos intentarlas. Como aquella vez que quise irme a Madrid una semana con un chico que había conocido veinticuatro horas atrás (no pudo ser por culpa de los exámenes, que era en pleno febrero). Y con este volví a sacar una valentía innata. Un atrevimiento que yo poco conocía. Ni le había visto en foto. Alrededor de las 2, me presenté en cierta rotonda, dispuesto a esperar a un micra blanco. Resultó ser guapo, bajito pero delgado, de 22 años. Muy charlatán, de acento sevillano, divertido, ingenioso, denotaba mucha cultura e inteligencia: en conclusión, un tío con cabeza, que sabe lo que hace, cosa que solo es buena. Pero yo le superé: a sarcasmos, ironías y juegos de palabra, a rapidez mental no me gana nadie (o casi nadie). Me recogió en su coche, y aparcó varias calles más allá, bajo la oscuridad del edificio en construcción. Sentados en los sillones de cuero, escuchando a Iván Ferreiro, después de mucho hablar, mucho reír y mucho observar, me besó. Y me desnudó y me comió toíto entero. Yo apenas tuve que hacer nada.

Así da gusto. Aunque ya era hora. ¡Llevaba más de medio año sin ningún acercamiento sexual de ningún tipo! Y hubo de ser así, a escondidas, pero con confianza. Quizás repita con él, y ya me toque a mí pasar a la acción. Algo me dice que esto  no se quedará ahí.


Limpiarse la cara con unos kleenex, besarme mucho, morderme el cuello, y abrazarme largo rato. Arrancar, meter primera, saltar a segunda, y pocos centenares de metros más, parar. Otro largo beso, y el deseo de un descanso reparador.


A las 4 de la mañana volvía a estar en mi cama, dispuesto a dormir. ¿Quién iba a pensar que acabaría así el día?



Me gustan las decisiones rápidas, sin pensar. Deberíais hacerlo más a menudo.

lunes, 15 de marzo de 2010



Hoy he vuelto a recordar a los Maestros, Les Luthiers.

Los he visto en directo varias veces, y tuve la suerte de poner cenar con uno de los integrantes y de conocer al resto.

"El rey enamorado" fue la primera obra que escuché, en un cassette de mi padre de "Muchas gracias de nada". Os dejo la versión en vídeo:





Para el que no los conozca, aquí les dejo algunos que no han de perderse:


Cartas de color:





El negro quiere bailar: (Uno de los mejores biólogos de la historia)









Lazy Daisy (con monólogo de Rabinovich):





Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto, y de cómo se desenvolvió (para mí, la mejor obra de ellos):




Y por último, La princesa caprichosa, donde se muestra una de las particulares del grupo: en casi todos los casos, utilizan instrumentos creados por ellos mismos, de ahí el nombre. Un Luthier es un constructor de instrumentos.





¡Hacía años que no los escuchaba a fondo de nuevo! Estuve mucho tiempo siguiéndoles como un fanático, jé.


Vuelvo a estar en mi casa. En mi casa más casa. En mi cuarto de Sevilla. En mi mundo particular. Todavía blanco y estéril, todavía. Pero es mío, y le tengo cariño. Se les coge un aprecio especial a las pelusas del suelo, ¡vienen cuando las llamas por su nombre!

Bienvenidos a mi hogar.

sábado, 13 de marzo de 2010




Tengo ganas de sonreír, de ponerme bueno, pero bueno de verdad. Tanto psicológicamente, que lo necesito, no sabéis cuánto lo necesito. Como también físicamente, quiero salir a correr, quiero poder salir a correr, quiero tener la fuerza de voluntad para poder decir: ahora, a las 8 de la tarde, salgo una hora, media horita para correr y el resto para un paseo y algunas series de flexiones y abdominales. Quiero recuperar un buen cuerpo.


Quiero ver películas a tu lado. Quiero que las mijitas de las palomitas se te queden en la comisura de los labios y que nos tiremos a la nuca los granos de maíz que se han negado a inmolarse. ¡Qué gran ejemplo de fuerza, cómo resisten! Quiero besos salados. Salados de sal, y de mar, y de playas ventosas, y de aceitunas, y de paella algunos domingos, y de lágrimas, que son el mejor condimento de los besos.


Quiero también tirarte de los pelos, y quedarme con varios entre los dedos. Quiero insultarte y que me saques la lengua. Quiero hundirme entre tus bucles, y ver cómo desaparecen cuando cambias de look. Quiero tus ojos azules, y marrones, y verdes, y negros, y que sean espejos cuando me reflejo en ellos. Y seré alguien, me reconoceré cuando me vea en tus pupilas.



Quiero un café a medias, y bostezos eclipsados con tu boca o tu mano. Me encantaría una ducha para dos, oír el silencio del agua caer, detenerse y respirar. Pero sobre todo quiero arrumacos en el suelo de la cocina mientras esperamos que del horno salga nuestra primera tarta.



Quiero no tener problemas, poder decir YA, TODO VA BIEN, volver simple, sencillo y fácil como todas vosotras las parejas felices. Quiero hacer desaparecer automáticamente todo mi pasado, quiero olvidarme de ti cuando te vea, y echarte de menos cuando no te tenga. Quiero encontrarte por la calle y hacer como si no te conociera para tomarte el pelo, pero abrazarte a ti, sí, tú, otro chico como yo, para ruborizar a las señoras que compran el pan, y suelten comentarios ante lo obsceno de nuestros besos.




Guardo en mi memoria, desde hace muchos años, un bello y largo poema. Son muchos versos que esperan ser dichos. Han corrido mil veces por mis labios, para que fluyeran con la misma suavidad Quiero tener alguien a quien poder recitárselos.



¡Y quiero dejar de tener fiebre, y de soñar cosas inútiles, y de decir estas estupideces, joder!

viernes, 12 de marzo de 2010



Estoy enfermo. Con amigdalitis. Como me viene sucediendo desde que tengo memoria en estas fechas. Espero que esta vez no me pongan la penicilina.

Y ahora, me vuelvo a acostar.


¡Que os vaya bien, queridos míos!
¡Que Dios os bendiga con salud y muchos hijos!
¡Ay, dolor en mí!

martes, 9 de marzo de 2010




Dull Flame Of Desire - Björk y Antony Hegarty.






I love your eyes, my dear
Their splendid sparkling fire

When suddenly you raise them so
To cast a swift embracing glance

Like lightning flashing in the sky
But there's a charm that is greater still

When my love's eyes are lowered
When all is fired by passion's kiss

And through the downcast lashes
I see the dull flame of desire



NO puedo amar más esta canción.

lunes, 8 de marzo de 2010





Anoche descubrí que al sumar dos números primos, siempre se obtiene como resultado un armónico número par.