Te odio.
Me he aprendido una canción más sólo porque es la que te gusta, ¿sabes?
Pero no, no lo sabes. Y te comportas como una estúpida. Y me arrastras a la miseria con dos palabras mal dichas.
Eres ruin. Ya no eres como antes.
Te odio. Y eso es solo un síntoma más de que te amo. Porque sólo las personas a las que se quiere pueden hacerte daño.