¿Quién se va a enamorar perdidamente de ti, sin siquiera pedirte permiso?
Nadie.
Nadie hará por ti lo que tú fuiste capaz de hacer. Y esa es la verdad. Porque eres tan idiota que entregas más de lo que deberías.
Y así te has quedado. Desnudo. ¡Y ahora es normal que te quejes del frío, coño!. El invierno siempre llega, ¿acaso lo olvidaste?