Rectifico:
Tienes razón. Eres un gilipollas integral. Tú te lo has ganado. Y no hay más que hablar, ninguna palabra te hará sentir mejor. No mereces más.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Mira que eres idiota, estúpido, gilipollas. Pudiendo ser feliz, aprovechando lo que se te ofrece, sonriendo. Pudiendo no ser tú mismo. Pero te empeñas en seguir fiel a ti, sin querer ver que no sirve de nada. Es orgullo, estás orgulloso, porque en el fondo te gusta cómo eres, te idolatras. Pero a la vez, te desprecias. Es una dualidad incomprensible. Te quieres y te odias a partes iguales.Te sonríes al espejo y no paras de escupirte insultos.
Después de pensarlo mucho, llego a varias conclusiones. Que en el fondo estás feliz de ser como eres. Que has tenido mala suerte, nada más. Pero como no crees en ella, sólo te queda culpar. Y te culpas a ti, que eres el que tienes más a mano. La ansiedad y la desesperación, la FRUSTRACIÓN, te llevan al odio propio. ¿Cómo querer al que te hace sufrir? En parte es lógico.
Ahora yo te pregunto: ¿Por qué? ¿Por qué necesitas culparte de algo que no depende de ti? ¿Por qué no eres fuerte, como los demás? ¿Por qué mantienes ese orgullo oculto, pero no lo demuestras cuando es necesario? ¿Por qué me te llamas a ti mismo idiota, si ni te lo crees?
Supongo que será el miedo. No soportas pensar que toda tu vida, tú, lo que te ocurra o no, dependa del puro azar. Que tienes las mismas posibilidades (¿la fortuna juega con porcentajes acaso?) de morir viejo y solo, que ser feliz el resto de tu vida. Y nadie te lo puede asegurar, y estás cansado, y te quieres tirar por la ventana, porque lo poco que te ha descubierto la vida ha sido oscuro, muy muy oscuro. Tienes miedo al infinito, a no saber. Confiésalo, acéptalo.
Estúpido, que eres estúpido. Un niño inmaduro. ¿Por qué no dejas de ser tú un rato?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
