martes, 5 de abril de 2011

En la libreta de piel  negra escribo las palabras que nunca me atreví a decirte:

Solo existe el cielo en el reflejo de tus ojos.

No quiere la luna mecerme en su cuna de blanco mármol: creo que no le gustan mis cicatrices de humano.

Amé tus carencias.

 Tu nombre ya me avisaba: eras inabarcable y eterna.

La piel es la primera de las vergüenzas.

El 37 cambia de pasajeros:  la dicha y la ilusión ya no viajan en él, ahora es el momento de los sueños desgarrados y los ojos rotos. Fin de trayecto.

Quien más ha llorado por ti no he sido yo, ha sido mi guitarra. 

Este sol que te ilumina me oscurece a mi también.

The stars look very different tonight.

Solo tengo un nombre: es que gritan tus ojos.

Amor... ¿eres siempre tan impuntual?