domingo, 7 de marzo de 2010




El pleocroísmo de mi ser,
traslúcido a buenas luces,
cual obsidiana al mirar atrás,
de color azul mientras al cielo aspiro,
níveo al pensar en ti
o ardo sanguino en tu raíz,
como la savia cuando libero palomas,
esperando encontrar la rama de olivas,
cenizo al obtener garras vacías.

Entonces salgo del espectro de posibilidades,
y ninguna luz ilumina en el infinito.



---------------------------

Es irrisorio, lo sé. Pero pensad que lo escribí hace dos años xD


No hay comentarios:

Publicar un comentario