
Aggggggggggggggggggggggggggggggggggggggg!!
Necesito respirar! No paro de hacer cosas. Mil y un trabajos que presentar. Y cómo no, por no hacer mudanza en mi costumbre, lo dejo todo para el último momento. ¡Pero es que los profesores también se pasan!
La próxima vez que veáis a un arquitecto o estudiante de, dadle el pésame. Ah, y jamás, JAMÁS, despreciéis el trabajo de un arquitecto (siempre que no se lo tenga merecido). Que el pobre ha tenido que currárselo muchísimo.
Porque esta maldita carrera te va matando poco a poco... que ni el tabaco, vaya.
Pero la amo. Eso es lo bueno. Y también, que al centrarme tanto en ciertas cosas, me olvido de muchas otras.
Principalmente, de mí.
(Soy único destrozando fotos, a que sí?. El photoshop y yo no nos llevamos muy bien... así que ha quedado esa cosa extraña, fruto de la ira, la frustración y la desesperación)
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