Una especie de melancolía, de añoranza, por algo pasado, que en realidad no ocurrió. La nostalgia por las cosas que jamás se dieron lugar. Es algo horrible. ¿No os duele en el pecho, cerca del corazón?
Se siente el vacío al contemplar que aquellos deseos de repetir experiencias ya vividas son un mero espejismo, que nuestra consciencia perversa se empeña en enfrentarnos. Esa esperanza me hace sentir estúpido.
Como decía Sabina, no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió.
Lo peor es recordar los sueños como hechos reales. Duele estar despierto. Quema los ojos mirar.




