martes, 16 de noviembre de 2010

Se ruega tengan cuidado.





El Gato ha vuelto. El Gato es aquel Gato, tal y como nació. Odia, detesta, insulta, escupe y mancilla en cada ocasión que se le presenta, en cada reflejo de cristal fugaz, el nombre de su dueño.

El Gato ha vuelto a quebrarse. ¡O no!
Han vuelto a destrozarlo. Un mazo, de estos bien grandes, contra el corazón, y otro más contra el lomo. La cola sesgada.

El Gato se ilusionó. El Gato conoció y descubrió. El Gato se enamoró. El Gato luchó y luchó. El Gato sonrió. El Gato creyó. El Gato se hizo heridas graves, pero continuó, confiando. El Gato se sintió orgulloso de ser felino. El Gato no era como su tío el León, pero había aprendido, quería aprender a rugir como él. El Gato perseguía el fin último. El Gato había encontrado el Sentido de Todo. El Gato entendía que ese era su Camino, seguía la luz, tenía a su alcance la Verdad. La solución a su propia vida. El Gato luchaba con sus garras, y el pelaje encrespado, para agarrarse a aquello único que le salvaría. El Gato quería dejar de ser gato.



Pero,

el Gato había perdido demasiada sangre cuando descubrió que a Ella ya no le gustaban los animales. Que hacía tiempo que había pensado deshacerse de él. Y este Gato no pudo hacer nada por evitar la caída. El Gato repugnó su condición felina.

Se abandonó.


Hay un gato sucio que vaga por el barrio de Santa Cruz, en aquellas calles de piedra, entre las naranjas caídas, buscando los tocones muertos. Ese gato ni duerme ni maúlla. Sus bigotes pesados parecen que lloran. El sol lo observa pero ya no lo toca. Ahora la sombra es su casa, su refugio, su guarida. Su hermana oscuridad le ampara.

Este Gato es puro resentimiento. Es Saudade y Sehnsucht.



El Gato no soporta a la luna en la que tanto se quiso acunar.


El Gato se tiene alergia a sí mismo.
El Gato es más Gato que nunca.




No todos los gatos aguantan las siete vidas.

lunes, 8 de noviembre de 2010








                     Tal vez sí.













Tal vez no haya necesidad de redención, ni de lamento. Incluso que las malas intenciones no existan. Que no haya blanco o negro. Que el odio, la frustración y la impotencia sean un pasatiempo vano. Que la tristeza sea un engaño inútil. Que las lágrimas no deban de existir. Tal vez todo es oscuro porque lo vemos así.

Tal vez mañana sea un buen día. Tal vez todo sea cuestión de mirar con buenos ojos. De usar la lente correcta. De levantarse predispuesto a comerse el mundo. De buscar el bien, de hacerlo, para que éste acuda a ti.

Tal vez no mienten cuando dicen que la vida es bella. Que solo hay una. Que la Vida hay que escribirla y que vivirla con mayúsculas. Que la Vida es Todo. Que Tú eres Todo, que la Tú eres Vida.

Tal vez haya mañana y desaparezca el ayer. Tal vez exista aquella dicha infinita. Es posible que algún día me sienta orgulloso por el camino atravesado. 

Tal vez pueda despertarme en tu amanecer, y encontrarme en un reflejo de pupilas. O tal vez me encuentres tú ahí. Quizás sea verdad que algún día nos contaremos por pares, y que las sonrisas serán la moneda de cambio. Quizás encuentre el significado del plural. 

Tal vez no haya sendero y tú lo construyes con tus pasos. Puede que al fin y al cabo tú elijas. Que la felicidad no sea más que una actitud.  Tal vez vivir sea más fácil de lo que parece. Tal vez siempre haya esperanza. Que quien quiere, puede. Y que el que lucha, consigue. Tal vez hay recompensa, respuesta y solución. Tal vez estés hecho para ser feliz.

Tal vez, la Vida te sorprenda cualquier día.

Tal vez , sea seguro que te acogerá el Amor.

Tal vez, exista el paraíso.

Tal vez, habrá que esperar al tiempo.

Tal vez, todo sea cuestión de fe.


Tal vez,





o tal vez no.












sábado, 30 de octubre de 2010



¡Y pensar que el mismo sol que me oscurece te ilumina en este instante!

domingo, 17 de octubre de 2010

Algún día de estos
terminaré de hacer la colada,
barreré mis migas del suelo
y se las daré a los jilgueros.

Algún día de estos
echaré sábanas nuevas,
y pondré en la ventana el tiesto
cargado de crisantemos.

Algún día de estos
invitaré a cenar langosta
a cada uno de tus muertos,
y, al postre, conversaremos.

sábado, 16 de octubre de 2010

La piel
es la primera
de las vergüenzas.

lunes, 11 de octubre de 2010

Alma marchita

¿Queréis saber por qué soy el chico amapola?



Soy el chico amapola porque soy frágil. Porque puedes destrozar mis pétalos con un pequeño viento. Porque partirás mi tallo con un simple pisotón.



Porque, una vez más, he muerto.

martes, 5 de octubre de 2010


¿A quién se le ocurre enamorarse de algo inerte, que no tiene emociones?


Pues a quién va a ser.