Algún día de estos
terminaré de hacer la colada,
barreré mis migas del suelo
y se las daré a los jilgueros.
Algún día de estos
echaré sábanas nuevas,
y pondré en la ventana el tiesto
cargado de crisantemos.
Algún día de estos
invitaré a cenar langosta
a cada uno de tus muertos,
y, al postre, conversaremos.
Llegará,
ResponderEliminarseguro.