domingo, 17 de octubre de 2010

Algún día de estos
terminaré de hacer la colada,
barreré mis migas del suelo
y se las daré a los jilgueros.

Algún día de estos
echaré sábanas nuevas,
y pondré en la ventana el tiesto
cargado de crisantemos.

Algún día de estos
invitaré a cenar langosta
a cada uno de tus muertos,
y, al postre, conversaremos.

sábado, 16 de octubre de 2010

La piel
es la primera
de las vergüenzas.

lunes, 11 de octubre de 2010

Alma marchita

¿Queréis saber por qué soy el chico amapola?



Soy el chico amapola porque soy frágil. Porque puedes destrozar mis pétalos con un pequeño viento. Porque partirás mi tallo con un simple pisotón.



Porque, una vez más, he muerto.

martes, 5 de octubre de 2010


¿A quién se le ocurre enamorarse de algo inerte, que no tiene emociones?


Pues a quién va a ser.

jueves, 30 de septiembre de 2010




Ten por seguro, compañera de viaje, que no conocerás a nadie en tu vida que te quiera como te quise yo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Voy a inmolarme ante tus ojos.

He de hacerlo. Sacrificar mi vida por una causa nacional. Por una razón de Estado.

Soy un mártir y un terrorista.


Porque el otro país en el que resides, en el de mi corazón, va a estallar de tanta presión mediática, saturado de sensaciones, agotado de idas y venidas. Porque el Estado ya es insostenible, no me permite aguantar en pie. Porque es necesario para alcanzar la paz. Es una cuestión de honor, también de orgullo, también de deber. He de proteger a la nación. Los medios justificarán mi fin.



Rasgaré mis ropas, arrancaré mis pelos, destrozaré mi cuerpo, para poder enseñarte todo lo que llevo dentro.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Predicciones

Dentro de cinco minutos, en cuanto me acabe esta merienda improvisada, entraré en la sala de estudios. Me sentaré a tu lado, y te escucharé murmurar alguna canción. Haré como que estudio, pero en mi mente solo habrá cabida para ti. Entonces levantaré la cabeza y te miraré a la cara, de perfil. Frente, ceja, párpado, pestaña, nariz, mejilla, comisura, labios, mentón. Me zambulliré en la profundidades de tus ojos, que miran a papel, me acongojaré del enigma y el misterio que encierran. Quizás te des cuenta de que alguien está intentando desentrañarte y descubrirte. Entonces mirarás a mis ojos durante dos, tres segundos. Tres segundos en los que el corazón se parará, la mente se quedará en blanco, temblarán levemente mis labios, y el cuerpo será incapaz de reaccionar. En completo estado de shock. Hasta que me regales tu voz.


-¿Qué?


-Nada... Nada.


Sólo pensaba.