viernes, 5 de febrero de 2010



¿No sentís esa extraña culpabilidad cuando firmáis un examen que sabes que esta suspenso?

¿No es como si mancilláseis vuestro nombre?

¿No es acaso una sentencia de muerte voluntaria?

¿O como si dedicaras algo vergonzoso a lo que más quieres, tu nombre, tú, y tu familia?


Me habría gustado poner en el examen mi nombre: Anónimo García Arcano.

martes, 2 de febrero de 2010






Yo, el triste can de Goya,
terminaré finalmente siendo
el triste can degollado.


Acabo de encontrar un par de poemillas malos que tenía por ahí colgados. Tiene más de un año y medio de antigüedad. Algún día subiré otro que me gusta mucho más. Ese es un fragmento de uno de ellos, la única parte que me gusta.

Os presento mi cuadro favorito de Goya. Es sentimiento puro.

sábado, 30 de enero de 2010


Hoy me he ido a estudiar con dos chicos estupendos a la facultad de medicina. Ni ellos estudian arquitectura, ni yo estudio medicina.

No hemos estudiado apenas, pero lo hemos pasado genial.

Eso es lo que cuenta.


¿Que tengo el martes un examen de matemáticas y no sé ni hacer la ecuación de una superficie de revolución?

Nah, todo eso es ya secundario.

Pero me quedo con el buen recuerdo.

¡Sí! Hoy ha sido un gran día, al fin.

viernes, 29 de enero de 2010


Un ruido de cristales sacudió mi alma.



Se rompió el vaso.

Y mi taza con él.


Juntas se lanzaron al vacío, en un abrazo de amor.

Pero yo le quería a ella, sólo a ella.



Ya nada tiene sentido para mí.



Su sangre blanca y pura como la leche se esparce por el suelo.




Qué efímero es todo.

jueves, 28 de enero de 2010



Anoche me acosté a las 6 por culpa de un maldito individuo.

Pero lo pasé bien.


Estoy super super mega agobiado. Pero no lo aparento. Tengo dos exámenes ultradifíciles la semana que viene: no he empezado a estudiar NINGUNO.

Deberían pegarme.

Aunque ya me pegaré yo la torta con la realidad. Me la pegarán los profesores, más bien, un ceraco como un castillo.

Pero bueno, tendré la consciencia tranquila, porque sé que no estudié ni aprobé... porque no me dio la gana.


Necesito cambiar esos aspectos de mí. Soy un estudiante pésimo, horrible, horroroso. Aunque tenga matrícula de honor en Bachiller, eso no significa nada. Allí era todo fácil. Aquí ya no tanto.


Chico, no te confíes.

Que te la pegas, que te la vas a pegar.

lunes, 25 de enero de 2010



4 meses.
CUATRO eternos meses.

Y aún me parece que todo es una mala pesadilla.

NO, NO, NO. Nunca lo aceptaré. NUNCA pasaré página. Porque me gustaban mucho esas estrofas de la vida. Tan armónicas. Tan melodiosas. Qué bien sonaba todo.


Jamás te olvidaré. Hasta el momento de mi muerte te tendré presente. Porque has sido lo único que ha merecido la pena. Sí, sabes que es verdad. Que sin ti, todo carece de sentido, porque eras la única persona capaz de otorgarle un orden a este mi caótico mundo.

Y sin ti me pierdo de nuevo.






Ne me quitte pas
Je ne veux plus pleurer
Je ne veux plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien

Ne me quitte pas.


Ne me quitte pas.



Ne me quitte pas.




Ne me quitte pas...

domingo, 24 de enero de 2010







I’ve been blinded but
Now I can see
What in the world has happened to me
The prince of stories who walk right by me


And now I’m set free
I’m set free
I’m set free to find a new illusion


I’ve been set free and I’ve been bound
Let me tell you people
What I found
I saw my head laughing
Rolling on the ground

Cada día redescubro un poco más a los Velvet Underground.






Tengo ganas de hacer de nuevo el camino de Santiago. Quizás el año que viene, en la Semana Santa, me vuelva a animar. O a finales de este verano.
Pero quiero ir, preferiblemente solo, o muy bien acompañado. No, ahora que lo pienso, no. Quiero ir solo, o con algún desconocido.
Ahh. Aquello sí que es vida. Apagar el móvil una semana, mínimo. Sin cascos, ni cables. Sólo mis zapatillas, mi mochila y mi bordón, mi querido bordón de madera.

Perder de vista el mundo conocido, y empezar a reconocerme yo. El camino de Santiago tiene algo tremendamente espiritual, si sabes algo de introspección.