lunes, 18 de enero de 2010
domingo, 17 de enero de 2010
sábado, 16 de enero de 2010
The breakfast club
Pitillos Negros - 29 €
Camisa, dos pares de boxers - 29 €
Camiseta de Tintín - 18 €
Poster de una película mítica - 6.90 €
Puzzle de Keith Haring - 23 €
Encontrarme con Jorge - No tiene precio.
¿Pero cuánto he de pagar por encontrarme al amor?
Hay cosas que ni el corazón puede comprar.
Sólo la paciencia se tiene en efectivo.
Para todo lo demás, MasterCard.
miércoles, 13 de enero de 2010
Prohibido fijar carteles.
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Las frases hechas necesitan ser deshechas.
Aunque los prejuicios sean buenos, en parte, los pequeñitos. Te preparan para lo que te puedes encontrar. Te guían. Y para qué negarlo, la mayoría de las veces aciertan, y podemos sacar provecho de esa probabilidad.
Pero cuando se equivocan, es difícil reemplazar la idea inicial. Por eso han de ser minúsculos, como pegatinas, etiquetas que poner y quitar.
Pero está prohibido fijar carteles.
(Este post no viene a nadie especial. Tan sólo merece la pena por la foto. No sé por qué, me llama mucho la atención. Tiene significado para mí, mucho.)
lunes, 11 de enero de 2010
Atardeceres
Las sombras escondidas
brotan silenciosas de cada árbol.
Los parques guardan aún las risas
de los niños ,
y nosotros huimos ,
rodeamos bancos y fuentes ,
serpeamos por los jardines
con las manos enredadas
como hiedras.
Juntos esperamos
la lenta palpitación de la luz
en el ocaso ,
cuando las últimas montañas
perecen incendiadas
y el río , los parques ,
las tímidas salamanquesas
se ocultan en su mutismo .
Pero nosotros ya hemos visto
su última luz , su garganta ígnea
gritar en el horizonte
cuando surgen trémulas
las primeras estrellas,
y , como aves nocturnas,
extendemos ahora nuestras alas
y podemos mordernos
y mirarnos a los ojos
y derretir toda sombra
porque somos el fuego,
brotando de tus ojos azules ,
de mi risa .
Y toda la noche es como un estallar de luz .
Huele azul, las lágrimas de la noche.
El albor llega rugiendo
como una campana de muerte.
_____________________________________________
Este poema es de Xavier.
Mi querido Xavier. Una persona que llegó a mi vida de casualidad hace muchos años, por internet. Sólo nos hemos visto en persona una vez, y porque nos encontramos de casualidad.
Él es lo peor. Fuma, bebe, se droga, promueve la libertad sexual, pincha música, busca una cultura nueva. Odia los sistemas y los valores humanos de la actualidad, los denuncia y repugna. Es libre.
Pero él siempre significó y significará mucho para mí. A pesar de lo desaconsejable que puede ser, es una de las personas de las que guardo un grato recuerdo. Cuando pienso en él se ilumina algo.
Somos muy diferentes, muchísimo. Pero pocas palabras me parecen tan reconfortantes como las suyas, tan abreviadas, sin tildes, tan indescriptibles, no por su ortografía, sino también por su significado. Él si que SABE.
Como supo transmitir su amor hacia su añorado francés de ojos azules. Si hasta conseguía contagiarme su misma admiración y deseo. ¿Qué habrá sido de él?
((Como si todo fuese una película, observo en estos momentos una historia del que no soy (o no me siento) protagonista, pero, como consiguen los buenos directores, hace que los personajes te parezcan cercanos y familiares))
Echo de menos breves pinceladas de mi vida que han dado color al cuadro que hoy expongo.
domingo, 10 de enero de 2010
Sueño con serpientes

Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles.
Bertolt Brecht
Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
No quepo en su boca. Me trata de tragar
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca. Le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.
Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago
paseo, voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago
y planteo con un verso una verdad.
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El peor sueño es aquel en el que crees que estás despierto.
La felicidad de las ensoñaciones se torna en el dolor más frío e irónico.
sábado, 9 de enero de 2010
El peñón de los enamorados.

Cuenta la leyenda que en Archidona, cerca de Antequera, cuando estaba España dividida en la musulmana y la cristiana, caía preso Tello, un joven cristiano.
La hija del alcalde de esa ciudad, la mora Tazgona, fue por curiosidad a verlo al calabozo. En el mismo momento en el que se conocieron, cayeron en un amor imprevisto y peligroso. En aquella situación histórica, no se permitía una relación entre personas de religiones enemiga, pero la fuerza del amor pudo con cualquier miedo, y decidieron escapar juntos.
Los guardias de la cárcel descubren su huida, y el padre de ella manda apresarlos.
Huyen, corren por los olivares, saltan piedras, y ven el peñón. Ascienden mientras son perseguidos por los moros armados.
En la cima, se ven sin escapatoria, limitados por la inmensa pared vertical.
Iban a ser apresados. Los moros los alcanzan, y apuntan con sus armas a los jóvenes.
Cogidos de la mano, se juran amor mutuo, en el filo de la montaña. Saltan al vacío, en un eterno abrazo, que les hará pertenecer por siempre unidos. Fallecen juntos, prefiriendo la muerte a la separación.
Esta leyenda es cierta, formó parte de la historia antequerana.
¿La casualidad? ha hecho que la montaña tenga forma de cara, muchos dicen que por un lado se asimila a una mujer, y por otro, a un hombre. El peñón reúne eternamente a los dos enamorados, como homenaje por su valor, monumento al amor.
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Ains, qué preciosidad. Hoy he estado en el piso de mi abuelo en Antequera, y al ver el Peñón he pensado que estaría bien contaros la historia.
También he de decir que me ha sobrecogido algo. La rancia fastuosidad, la riqueza marchita, el lujo desfasado de una casa que ya no es lo que era. Mi abuelo era muy rico. Ahora, de no ser por mis padres, no tendría ni un lugar donde vivir. La vida del campo es muy dura. Pero más duro es el tiempo, que siempre quita, siempre. Sólo da problemas, y sufrimientos. Lo que hay que sacar de ellos es sabiduría y experiencia.
Pero me dio pena. Contemplé durante mucho tiempo un bello retrato de mi abuela ya fallecida. Contaba con 7 años cuando pintaron el cuadro. ¿Qué iba a saber ella, con sus inocentes ojos azules, con sus oscuros rizos, que acabaría así?
Da miedo la historia. El tiempo es un cruel verdugo sin piedad.
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