miércoles, 8 de abril de 2015

Los errores cometidos.

Estar otra vez a las 3:14
viendo tus fotos de facebook.

Fumar en pipa porque me recuerda a mi padre.

Escribirte palabras bonitas y simular arrepentirme.

Intentar llamar la atención profundizando,
dilatándome para dar más de mí.

Acordarme de los fracasos y culparme de los muertos.
Acordarme de los triunfos y sentirme un desgraciado,
como si no valorase un buen premio.

Considerar que la felicidad es un trofeo
inmerecido por regalado.

Continuar desordenando sin hacer un esfuerzo
por limpiar el cuarto y rehacer la cama.

No escribir, no cantar, no dibujar
tanto como podría.

Parar de aprender por pura pereza.

Los juegos de palabras,
las rimas involuntarias
con tan mal resultado.

Mancharte de negro con mis lágrimas.

Esperar que me hagas feliz.
Responsabilizarte de mi bienestar,
como si estuviera en tu mano.

Decirte lo que quieres oír.
Exigirte lo que quiero escuchar.

Ser conscientes de los errores cometidos
y continuar errando por el placer de hacer lo equivocado.

martes, 7 de abril de 2015

La creatividad del enamorado se nutre del cuerpo.

Intentemos explicar ese mal común de corazón que late, ese soplo en el alma, ese toque seco
inspirado
por una sonrisa,
por tu mirada.

Tu mirada, que no ve
mi perfil cabizbajo,
y me arrolla, yo me dejo,
como un Bulldozer,
taladrándome el cráneo,
inyectándome cemento,
implantándome en los pies
ocho kilos de C-4.

Me revienta, resquebraja,
abriendo mis resquicios
con sólo un golpe en el hielo
de los ríos de mi espalda,
penetrando de improvisto
llegando con el silencio
hasta invadirme el alma:
comienza mi delirio.

Esa masa de tus ojos
que me pesa en el pecho
y me empuja hacia abajo,
me sobrecarga los hombros
que acarreaban mi ego.
Ya no puedo soportarlo,
y me deshago de todo
lo que yo me aprecio.

Y ahora que has entrado
hace un frío de cojones,
ocupas todo y falta el aire,
bastante me estás robando,
lo noto en mis pulmones,
y he llegado a marearme:
Que la creatividad del enamorado
solo del cuerpo se nutre.

lunes, 6 de abril de 2015

Sigo teniendo granos.

Y eso que pensaba que siempre odiaría
esos veranos de camping,
de preparativos nerviosos,
de grandes expectativas,
de pretensiones fantásticas
que nos harían tan felices.

Por la noche uno nunca duerme mucho,
se está ansioso de partir
queriendo adelantar el tiempo
pero también se teme.
¿Será todo tal y como lo soñamos?
¿Nos concederemos lo prometido?

En qué gran compromiso ponemos al destino.

Y llega el viaje,
con los ojos cansados,
mal sabor de boca,
el cuello dolorido,
el pecho sudado,
las sonrisas nerviosas
y cafés en el camino.

Aunque no lo parezca se mueven las nubes
y se para el coche al fin
(piernas rotas, andar patoso)
los trámites y la parafernalia
y ya sí, estamos allí.

Me acuerdo bien de llegar bajando
con los dedos tímidos de los pies
hasta la parcela, instalarnos
y ponernos el bañador, 
por primera vez,
en lo que va de año.

Rodeados de caravanas y tiendas
Quechua allí y Quechua allá
y esas cocinitas graciosas
con sus neveras rojas
y las toallas oleantes
que nos advierten del mar.

La gente viene aquí para ser feliz
o eso quiero creer siempre:
que tendré un encentro amoroso,
que descubriré otras habilidades,
con otro nombre y otra voz.
Qué difícil es estar entre iguales
y vivir cansado de ser yo.

Hay momentos que guardo con cuidado, 
como leer después de comer
o tumbarme en la tienda
escuchando a Cat Stevens 
coreado por los árboles,
y el tacto de la tela, esa tela,
la tela del sillón.
esa tela,
esa tela,
qué no daría yo por esa tela,
qué cosas no me trae a la mente,
qué de veces la he mojado
y manchado de leche y migas 
tras volver de la piscina,
con diez, once, doce, trece
catorce y dieciséis años.

Pero otros me asustan como si siguiera allí,
pequeñas grandes cosas por las que entrar en pánico
como los cuerpos moldeados,
los juegos familiares,
las altas alemanas,
y la actitud del personal.

Los grupos de amigos hacen ruido
y por la noche suben al bar,
están los chulos, los guapos,
y las chicas lindas, 
de esas que me congelan el cerebro
con sus ojos parcos.

Imposible no esconderme en ombligo
y olvidar que sabía hablar,
escaparme a la playa solo
sentarme en la arena
e intentar respirar.

Cuántas noches he dejado de ser humano
tras esas tardes de pánico,
para llegar, inexorablemente
a las mañanas del reencuentro incómodo.
Doy gracias por que exista el agua.


Hoy me he acordado de cosas que tenía olvidadas,
de estados del ánimo que creía haber superado.

Qué equivocado estaba.

Sigo teniendo granos.



miércoles, 1 de abril de 2015

He vuelto otra vez a hacerlo
(el tic en mi ojo me delata)
y ese pecho que viste
siento que me estalla.

He vuelto a jugar con fuego,
sin recordar que mis pensamientos
me servirán de metralla.

Lleno las paredes de marcas
y lo siento,
lo siento,
lo lamento.

He vuelto a inmolarme,
a matar a mis hijos,
a comerme a sus madres,
y aún así está el vacío
que me pesa, que me abate
que me lleva,
que me consume,
que me atrae
hasta el fondo,
que ahoga a la esfera que soy.
¿Te acuerdas?
aquella esfera que soy,
aquella sensación
de desgaste, de frío,
de viento, de abismo
ese vértigo, esa arenilla.
aspereza que rechina.



Qué culpa tienes tú de vivir a tus antojos.
Y qué culpa tengo yo de alimentarme de versos.

lunes, 9 de febrero de 2015

He de gritar lo que llevo dentro a los cuatro vientos:

NECESITO UNA PALABRA DE ÁNIMO, UN PUNTO DE APOYO, UN HOMBRO EN EL QUE LLORAR Y PALMADAS EN LA ESPALDA.


SOLO QUE ALGUIEN ME SONRÍA, JODER.

jueves, 11 de septiembre de 2014

No fos que es cansés de mi.

Permítanme los señores cantantes de Manel que les cambie la letra y la ajuste a mi situación:

Ens vam conèixer un dimecres
En l'estrena de cert film
I ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Jo alimento els gatets
ell rega el jardí.
I ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Jo sempre compro manxego
malgrat el és més de brie.
I ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Ell es de ballar el tango,
Jo em decanto més pel swing.
Ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Jo dic "Eps! Un martini rosso!"
i ell vol carta de vins.
I ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Jo admiro a Truffaut
i ell es més de la Jacques Tati.
Ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Em va portar un dia al circ
mai vam sortir d'allí
Que ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Ens trobem a Lisboa
ens vam perdre a Berlín
Que ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Jo ja sé dos o tres coses,
ell ja en sap quatre o cinc.
Que ens ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Jo t'observo en silenci
M'agrada quan em mires així
Que m'ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

De sobte es fa la nit
i no véns a dormir
Que me ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.

Jo ho sento i m'espanto,
no fos que es cansés de mi.
Que me ha costat déu i ajuda
arribar fins aquí.



Original aquí: