martes, 23 de febrero de 2010
Creo que voy a cogerle el gustillo a esto del lápiz y los colores... es el primer dibujo que hago en mi vida, y estoy bastante satisfecho.
Hoy no es un día válido. No he ido a clase, porque, sinceramente, NO ME HA DADO LA GANA.
Y he hecho mil cosas esta tarde, pero en realidad no he hecho nada.
He leído, he dado un paseo, he hecho las compras, he estado 20 minutos eligiendo un cuaderno para física, me he comido una tarta de queso, un yogur y una tarrina de helado, he hecho pasta, he barrido mi cuarto.
Y ahora, a trabajar un poco más. Qué dura la vida del arquitecto. Porque... ¿sabéis?. ¡Por el cuadro me han puesto un 4!
domingo, 21 de febrero de 2010
Los sábados, hay señores de mono azul que ven el fútbol en sus casetas, al lado de la obra.
Hay señores de verde con paraguas amarillos que pisan charcos marrones.
Hay funcionarios públicos fosforescentes que toman el último autobús, y jóvenes rizados que corren tras él.
Hay señores gordos, enormes, henchidos en alegría, rellenos de felicidad, obesos de dicha, con el orgullo saciado. Y hay pequeñas criaturas apretadas en sus rechonchas manos.
Hay parejas que se besan al despedirse en mi portal.
Hay gente que hace el amor, hay gente que echa un polvo.
Hay celos, hay envidia, hay cuernos, hay soberbia, hay pelos en el lavabo.
Hay sonrisas y lágrimas en fila india.
Hay caricias.
Hay estrellas eternas de celulosa.
Hay chicos que tocan la guitarra.
Y hay chicas que aprenden un sueño.
Hay orquestas de colores y cuadros en pentagrama.
Hay gente que es belleza.
Hay poetas que crean.
Hay sabios soberbios necios.
Hay callejeros que saben más que tú.
Hay un George Dyer que muere amado en su baño.
Hay niñas pijas cargadas de bolsas que hablan por su iPhone con su último novio, y protestan por no quererles más.
Hay jóvenes que leen el periódico universitario, y hay ancianos que se tapan con ellos.
Hay gente que estudia, gente que disfruta, gente que trabaja, gente que aprende.
Hay gente que se alegra, gente que late, gente que salta, gente que se mueve. Gente que viaja y gente que aguanta.
Hay gente que camina, gente que avanza. Hay gente que da palmadas. Hay gente que tiene risas estúpidas, contagiosas, y que suspira y que se alivia.
Hay gente que vive.
Y yo los veo. Y los interpreto. Y los leo. Y los comprendo. Y no lo entiendo.
Y vuelvo a mi habitación luminosa, y la bombilla explota, y me sumo en la penumbra.
Y me miro al espejo, y no me gustan mis ojos. Y no me gusta lo que carga mi espalda.
Y leo mi vida, y prefiero pasar página. Y quiero borrar, quiero destruir, quiero borrar, quiero borrar, necesito borrar. Y vuelvo a necesitar. Y vuelvo a no hallar.
Y yo me acuerdo de todos ellos. Y pienso dónde estarán. Y qué despreocupados viven. Y qué simple es todo en realidad. Y qué egoísta soy, y qué desconsiderado. Y qué bien tiento al victimismo. Y qué ignorante soy.
Y entonces me desquebrajo. Y no comprendo ya nada. Y me pregunto, y me vuelvo a cuestionar mi nombre. Y dudo una vez más si la cajera no me entregó el DNI que me correspondía. Y veo que sigue diciéndome todo lo mismo.
Y me rompo. Y me hundo.
Porque veo que hay gente que...
Y luego estoy yo, que no…
sábado, 20 de febrero de 2010
-Los marcianos descubrieron el secreto de la vida entre los animales. El animal no discute su vida, vive. No tiene otra razón de vivir que la vida. Ama la vida y disfruta de la vida. Observe la estatuaria; cómo los símbolos animales se repiten una y otra vez.
-Parece algo pagano.
-Al contrario, son símbolos divinos, símbolos de vida. También en Marte el hombre había llegado a ser demasiado humano, y no bastante animal. Los hombres de Marte comprendieron que si querían sobrevivir tenían que dejar de preguntarse de una vez por todas: «¿Para qué vivir?» La respuesta era la vida misma. La vida era la propagación de más vida, y vivir la mejor vida posible. Los marcianos comprendieron que se preguntaban «¿Para qué vivir?» en la culminación de algún período de guerra y desesperanza, cuando no había respuestas. Pero cuando la civilización se tranquiliza y calla, y la guerra termina, la pregunta se convierte en insensata de un modo nuevo. La vida es buena entonces, y las discusiones son inútiles.
-Me parece que los marcianos eran bastante ingenuos.
-Sólo cuando les convenía. Renunciaron a empeñarse en destruirlo todo, humillarlo todo. Combinaron religión, arte y ciencia, pues en verdad la ciencia no es más que la investigación de un milagro inexplicable, y el arte, la interpretación de ese milagro. No permitieron que la ciencia aplastara la belleza. Se trata simplemente de una cuestión de grados. Un hombre de la Tierra piensa: «En ese cuadro no hay realmente color. Un físico puede probar que el color es sólo una forma de la materia, un reflejo de la luz, no la realidad misma». Un marciano, mucho más inteligente, diría: «Este cuadro es hermoso. Nació de la mano y la mente de un hombre inspirado. El tema y los colores vienen de la vida. Es una cosa buena.
Hubo una pausa. Sentado al sol de las primeras horas de la tarde, el capitán miraba con curiosidad el pueblo fresco y silencioso.
- Me gustaría vivir aquí.-dijo.
- Puede hacerlo, si quiere.
Crónicas marcianas, de Ray Bradbury.
Sin duda, uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Altamente recomendable.
viernes, 19 de febrero de 2010
Siento que mi alma se encuentra perdida
que se junta la noche y el día
Siento que si te veo
terremotos recorren todo mi cuerpo
Haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida
Antes de llegar siquiera a conocerte
mucho antes ya te quería
como algo inalcanzable
así así así así te quería
Haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida
tu haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida
Quiero un mundo nuevo
mi corazón no lo compra el dinero
quiero palmas que acompañen a mi alma
Haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida
tu haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida
me devuelves de nuevo a la vida.
_______::_______
Hoy, tarde con Marina a hacer fotos, luego, a ver a Jorgiño y a comprar una guitarra. No estoy en mi mejor momento, pero se intentará. La melancolía sigue dejándome un amargo recuerdo en la boca. Espero que desaparezca, es desagradable como la hiel.
Tengo la suerte de poder decir que hay alguna que otra persona que consigue que se vaya mi melancolía, que me devuelva de nuevo a la vida. Pero tengo la mala suerte de no poder tenerlas todo lo que yo quisiera. Pero sé que están ahí. Que, como dice Amaral en otra canción genial,
Abre las puertas de la percepción
Usa el poder de tu imaginación
Aunque no puedas mirar hacia el sol
Sabes que sigue brillando por tí.
Y va para vosotros, la mejor pareja del mundo. Os deseo lo mejor, aunque ya tenéis la mayoría.
Algún día dejaréis de desear mi bien, porque lo tendré. Algún día.
jueves, 18 de febrero de 2010
Ayer fue un día melancólico. Me ví pequeño, inocente, perdido. Desconocido y desconocedor. Insignificante. Un aprendiz del arte de respirar. Por eso cené puré de frutas para recién nacidos. Para los mayores de 4 meses que se encuentran en la etapa primera de su vida, o de lo que sea.
Y ahora, una gran canción, de un gran hombre. Me quiero casar contigo, Andrés, pero tú no me contestas los emails... algún día iré a secuestrarte a la capital. Pero es que es imposible no quererte como te quiero yo.
te busqué en los callejones
trapos sucios del amor
traficando en las esquinas
corazones rotos y dolor
te busqué por los balcones
de la desesperación
arrancando los geranios
pa’ fumármelos de dos en dos
y paré los ascensores y entre dos pisos le di
un gran beso de película al botón de alarma
pero no... no te vi
te busqué por los camiones de basura porque tú
tienes baja la autoestima y eso me recuerda a mí
que soy un montón de mierda algunos días y otros no
que si no me quieren me meto en cualquier contenedor
que soy lo mejor del mundo igual que tú eres el mejor
aunque para que lo creas te haga falta que lo diga yo
que lo diga yo...
que lo digas tú...
miércoles, 17 de febrero de 2010
Parece que algo florece.
Que los sentimientos renacen, que mi latir perpetúa, que las emociones buscan manifestarse.
Que la savia corre, y que nuevos brotes pretenden surgir, para vestirse de gala con pétalos de color vida.
¿Quién sabe si germinará todo en las óptimas condiciones para que dé perfectos y deliciosos frutos que al fin me proporcionen alimento y solucionen este vacío?
Me merezco dormir, descansar mucho y continuar mis sueños una vez me haya despertado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





